Entendiendo la artritis en mascotas - Clínica Veterinaria Vilavet
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Entendiendo la artritis en mascotas

Entendiendo la artritis en mascotas

Entendiendo la artritis en mascotas

Entendiendo la artritis en mascotas

¿Tu mascota no corre como antes, cojea de vez en cuando o gime de dolor?, ¿notas que se siente incómodo o presenta algún tipo de dolencia? Una patología que no es exclusiva de humanos es la artritis. ¿Sabías que esta enfermedad puede afectar a tu compañero peludo y comprometer su calidad de vida?

Quédate con nosotros para descubrir en qué consiste la artritis en mascotas, cómo se manifiesta y qué opciones de tratamiento existen.

Signos y síntomas de la artritis en mascotas

Las mascotas no pueden expresar su dolor con palabras. En el caso de la artritis, suele manifestarse de diversas maneras y es muy importante que los cuidadores presten atención a los signos tempranos para garantizar la intervención oportuna de los expertos.

Ante cualquier sospecha, te recomendamos acudir a un especialista de confianza, como un veterinario La Eliana de confianza. De esta manera, podrás obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. Mientras tanto, ten en cuenta que estos son los signos más comunes.

  • Rigidez y cojera: los animales con esta patología a menudo experimentan rigidez en las articulaciones. Presentan dificultad para levantarse o moverse. La cojera es otra señal evidente, especialmente después de períodos prolongados de descanso.
  • Disminución de la actividad: si notas que tu mascota se vuelve menos activa de lo habitual, podría ser un indicativo de dolor articular. Dicha afección suele reducir el deseo de jugar o participar en actividades físicas, ya que el movimiento resulta incómodo.
  • Lamido excesivo: los animales tienden a lamerse las áreas doloridas, por lo que el lamido excesivo en ciertas partes del cuerpo puede sugerir molestias articulares.
  • Cambio en el comportamiento: los animales afectados, en ocasiones, se vuelven irascibles o retraídos debido al dolor constante. Observa cualquier cambio, como irritabilidad o resistencia al contacto físico.
  • Inflamación y calor en las articulaciones: la inflamación y el calor localizado en las articulaciones son indicadores físicos palpables de la artritis. Al tocarlas, podrías notar un aumento en la temperatura y una hinchazón evidente.
  • Dificultad al subir escaleras o saltar: las actividades que implican saltos o movimientos bruscos pueden resultar especialmente difíciles en pacientes con artritis.

Factores desencadenantes y prevención

La artritis puede ser desencadenada por varios factores. Comprenderlos es imprescindible para tomar medidas preventivas.

Las mascotas mayores son más propensas a desarrollarla. El desgaste natural de las articulaciones aumenta con la edad. Además, ciertas razas podrían tener una predisposición genética a esta enfermedad. En tal sentido, se requiere una vigilancia especial.

Por otro lado, el exceso de peso ejerce presión adicional sobre las articulaciones y aumenta el riesgo de padecerla. Mantener un peso saludable a través de una dieta equilibrada y ejercicio regular es una medida preventiva eficaz.

Asimismo, las lesiones traumáticas, como fracturas o luxaciones, suelen predisponer a las mascotas en el futuro. La atención médica adecuada y la rehabilitación tras su ocurrencia son acciones esenciales para prevenir complicaciones a largo plazo.

En todo caso, la detección temprana de la artritis es fundamental. Para esto, será necesario realizar visitas regulares al veterinario, especialmente cuando se trata de mascotas mayores.

Opciones de tratamiento y cuidado

Una vez diagnosticada, existen diversas opciones de tratamiento y cuidado para mejorar la calidad de vida de las mascotas con artritis.

Los medicamentos antiinflamatorios y analgésicos recetados por un veterinario pueden aliviar el dolor y reducir la inflamación. Además de otros suplementos que promuevan la salud articular.

La terapia física, que incluye ejercicios específicos y masajes, contribuye a mejorar la movilidad y fortalecer las articulaciones debilitadas. La rehabilitación dirigida por profesionales usualmente se adapta a las necesidades individuales de cada mascota.

De igual manera, realizar ajustes en el entorno de la mascota puede facilitar su rutina diaria. Rampas para subir y bajar, camas ortopédicas y juguetes de textura suave son ejemplos de modificaciones que ayudan a hacer que la vida sea más cómoda para un animal con artritis.

Asimismo, no olvides la importancia de seguir una dieta diseñada específicamente para promover la salud articular. Esta debe incluir nutrientes como ácidos grasos omega-3. Asegúrate de consultar con un veterinario para crear un plan nutricional adecuado.